Programa Atención Temprana
Primeros años, grandes oportunidades
Programa Atención Temprana
El Programa de Atención Temprana tiene como objetivo estimular al máximo las habilidades básicas para el aprendizaje, abarcando todas las áreas del desarrollo infantil. A través de una intervención integral, se potencian aspectos emocionales, motores, cognitivos, comunicativos y socioemocionales, favoreciendo la atención, motivación y el descubrimiento del entorno.






Este programa está dirigido a niños desde el primer mes de vida hasta los 6 años, considerando las características y necesidades propias de cada etapa del desarrollo. La intervención se realiza mediante terapias individualizadas en áreas como kinesiología, fonoaudiología, educación diferencial, terapia ocupacional y educación física, siempre desde una mirada integral y personalizada.
Para potenciar la socialización entre los pares, desde el año, los niños ingresan a talleres grupales junto a sus padres orientados a promover el juego.
A partir de los 3 años, se incorpora con mayor énfasis el desarrollo de la autonomía, la comunicación, el juego y la regulación de la conducta, junto con el fortalecimiento de habilidades adaptativas que favorecen la inclusión en contextos educativos y sociales.
La frecuencia de atención se inicia, generalmente, con una sesión semanal, aumentando progresivamente según un plan de trabajo definido y las necesidades individuales de cada niño.
Objetivos del programa
- Desarrollar el vínculo afectivo.
- Estimular las habilidades cognitivas y el desarrollo socioemocional.
- Potenciar la comunicación, la autonomía y la conducta adaptativa.
- Favorecer el desarrollo integral en todas las áreas.
- Apoyar el proceso de inclusión en jardines infantiles.
Apoyo a las familias
El trabajo con las familias es un pilar fundamental del programa. Se busca acompañarlas desde el inicio, entregando herramientas, orientación y apoyo constante, reconociéndolas como los principales agentes en el desarrollo de sus hijos.
Este acompañamiento se realiza a través de:
- Entrega de estrategias prácticas para favorecer el desarrollo en el hogar.
- Orientación personalizada según las necesidades de cada familia.
- Espacios de contención y apoyo emocional.
- Trabajo colaborativo y permanente con el equipo profesional.
- Apoyo en procesos de inclusión educativa, incluyendo orientación a jardines infantiles y educadoras.
De esta manera, se promueve un trabajo conjunto que favorece un desarrollo armónico del niño y fortalece el rol activo de la familia en su proceso educativo.
